Guadalajara, Jalisco.- Mientras los fines de semana se viste de luces para partir plaza, los jueves se calza los spikes, usa bermudas, playera sport y toma los bastones para vivir otro mundo, el del golf.
Juan Pablo Sánchez, torero de dinastía ha encontrado en el golf la herramienta que equilibra su cotidianidad, “Tengo tres años jugando, me desestresó…soy muy malo, pero me gusta mucho”, comparte el espada de Aguascalientes.
Añade que la práctica del golf, todos los jueves con el grupo de amigos que lo introdujo a este deporte, es insustituible y casi terapéutico para el, “es el momento en que me olvido de todo, de mi trabajo, que dejo el celular a un lado… es mi zona segura”
Juan Pablo destaca que su hogar es otra de las atmósferas que le brinda plenitud, pero en el campo de golf cuenta con aspectos que no hay en otro lado, “mis amigos del golf son nada taurinos, así que no me preguntan cosas de mi trabajo, es un momento especial que hasta mi familia respeta”
El gusto por el mundo de los bastones, las pelotas, el fairway, el aroma al césped recién cortado y la alta precisión lo adquirió en una visita a San Diego, “acompañé a unos amigos que se organizaron, me subí al carrito, vi cómo se divertían, y de inmediato empecé a tomar clases”, subrayó.
En su grupo de compañeros golfistas, también es común ver a otro espada; Juan Pablo Sánchez comparte con Diego Silveti la afición por el golf… y por las Chivas del Guadalajara.
El diestro asegura que el también llamado “juego de los greens” le ha dado más de lo que esperaba, “estoy feliz por haber encontrado eso (el golf), he aprendido a ser más paciente, a tener más tranquilidad y pensar mejor las cosas… y para mi vida profesional, aunque son cosas muy diferentes, también me ha ayudado”
Juan Pablo compartió la única dificultad que tiene con su nueva afición, “Cada que puedo me compro pantalones, shorts, playeras, spikes; ¡y eso hace enojar mucho a mi esposa!”, concluye.