La mujer en la tauromaquia siempre ha tenido un significado especial, es inspiración para muchos en diversas formas del arte, pintura, poesía, música, pero no solo es el símbolo de belleza que alienta belleza, también son significado de fortaleza y por este viernes 5 de diciembre en la plaza de toros Jorge Aguilar “El Ranchero” en punto de las 8:00 p.m. fueron capaces de mostrar agallas para pasarse por el fajín e incluso por la grupa a seis bravos astados. El encierro lidiado fue de los hierros Tlaxcaltecas de José María González, Darío González y Coyotepec. Engalanaron el cartel tres jóvenes toreras, a caballo Ximena Ayala, por su parte lidiaron a pie Luz Elena Martínez y la Española Miriam Cabas. Festejo tradicional de la Prensa del Estado organizado por la fundación Ángeles Taurinos A.C.
Abriendo plaza saltó al ruedo “Felicidad” con 300 kg, de la ganadería José María González, para la rejoneadora Ximena Ayala. Toro con calidad al acudir al caballo aunque un poco falto de acometividad parándose en recorridos largos. La joven jinete hizo gala de quiebros para la colocación de banderillas largas y en las cortas toreó a la grupa buscando acortar la distancia con “Felicidad”. Saludó en el tercio.
Segundo, “Tío Óscar” con 405 kg, de Darío González, en suerte para Luz Elena Martínez. Novillo con aciertos en la embestida que permitieron a la Duranguense plasmar derechazos que calaron en el tendido, así también se adornó en desplantes de valentía, procediendo a torear con la mano izquierda el restante de la faena en su recta final. Las fallas con el acero le impiden tocar pelo. Brindó a la señora Tomasina, directora de la fundación Ángeles Taurinos.
Al salir al ruedo el novillo “Chamaco” con 400 kg, de Coyotepec, se estampó en una tronera provocando esto que se rompiera un pitón. Como 3° Bis salió un reserva del hierro de Tepetzala con 365 kg, No. 11. Con este pudo acoplarse toreando a la Verónica, serie rematada con una media muy torera. En la muleta tuvo instantes de buen gusto toreando con la derecha, sin embargo, por naturales fue cuando mejor toreó. Mantuvo la estética acompañando con la cintura y sentada en los riñones. Saludó en el tercio luego de privarle los trofeos la ejecución de la suerte suprema.
“Homenaje” con 314 kg, cuarto de la noche, de José María González. Ximena Ayala plantó cara a un pronto novillo, el cual mantuvo transmisión en la embestida. Consiguió dejar banderillas largas en buen sitio y toreó templado a la grupa. Escucha tres avisos luego de no poder acertar con el rejón de muerte, solo recibiendo palmas en los medios.
“Tenacidad” con 395 kg, de Coyotepec, en manos de Luz Elena Martínez. La Duranguense saludó con un doblón, siguiéndole una serie de Verónicas en las cuales el novillo comenzó a apuntar cosas buenas. Saludaron en el tercio Gerardo Angelino y el aspirante Sebastián Soriano luego de colocar las jaras. Comenzó su labor con la muleta toreando al natural, componiendo la figura, así una serie más que conectó pronto con la afición. El astado fue aún mejor por el pitón derecho, permitiendo ahondar a la torera en una estructura que gustó. Oreja tras estocada entera. Compartió la vuelta al ruedo con la ganadera Liliana Zamora.
Cerró el festejo “Cuarentón” con 390 kg, perteneciente al hierro de Coyotepec. Miriam Cabas recibió de manera contundente con el percal a un bonito berrendo en aparejado, botinero, muy en el tipo de la casa. Poco a poco fue configurándose el comportamiento del burel, amarrándose al suelo, vendiendo caras las embestidas. Coronó con estocada en buen sitio que le valió un apéndice.
De esta forma es que el primer festejo rosa, siendo mujeres la gran parte de los protagonistas, concluyó. La afición salió contenta arropando a las alternantes, esperando con ilusión el próximo festejo en el Estado.