Guadalajara, Jal.- El toreo reposado y con mucha clase de Emilio de Justo brilló en la novena corrida de Temporada Grande en Guadalajara, detalles que significaron la única oreja de la tarde para el extremeño; que ya sumó al coso tapatío en su lista de sólidos triunfos durante este año.
De Justo, regaló momentos de mucha torería en su segundo, el trincherazo con el que remató su primera serie para llevar a “Sonajero” a los medios fue de pintura; luego, el recorrido del burel fue el adecuado para el toreo sobrio y de sentimiento del español que emocionó a la plaza con sus largos y muy templados derechazos.
Su estocada fue con la colocación y ración suficiente para finiquitar la lidia, apareció un pañuelo en el biombo y hubo una notoria petición de un segundo premio que la presidencia no consideró, la vuelta al ruedo la aderezó el propio Emilio con una enorme sonrisa en su rostro, por fin había triunfado en Guadalajara.
En su primero, el acero lo alejó de tocar pelo, De Justo metió a su muleta a “Princesito”, desde su primera serie, el astado fue noble y tuvo codicia por ambos lados; el espadazo resultó apenas trasero y hubo necesidad de recurrir al descabello, saludo al tercio con sonora ovación para Emilio.
Juan Pablo Sánchez, tuvo una tarde “rara”, su primero fue un ejemplar con escasa presencia, y el respetable, a pesar de algunos instantes valiosos por pitón izquierdo, poco valoró lo que pasó en el ruedo; para su segundo con un toro más hecho se brindó en una faena con la mukeya baja por derecha, apareció el buen gusto del toreo de Juan Pablo, hasta que “Andaluz” se fue a las tablas. La estocada del de Aguascalientes se fue muy abajo y ahí perdió la posibilidad de firmar un triunfo.
Sergio Flores no se guardó nada, su primero tuvo poca transmisión,pero la clientela percibió su pundonor y lo esperó para su segundo.
Con el que cerró el festejo, Flores lo convenció hasta su tercera serie para embestir con claridad y nobleza, el de Tlaxcala alcanzó a conectar fuertemente con el tendido, pero el pinchazo inicial a la hora de finiquitar arruinó su labor. Palmas sonoras nuevamente para el espada de Apizaco.
Los toros de Santa Fe del Campo, quedaron a deber. Los tres primeros muy justos de presentación, sobre todo el segundo; los tres últimos con mejores hechuras alcanzaron a componerle la plana al ganadero.