Miguel Angel López Lima Zamora acompañado de su madre la señora Sera y de su hermana Liliana abrieron las puertas de la bella Plaza de Tientas para que el joven matador lagunero Arturo Gilio sintiera la bravura de 3 vacas y pusiera a punto su Tauromaquia.
Fue una gran tienta dónde Arturo Gilio hijo mostró un quehacer maduro, pleno de oficio, suavidad y elegancia en tres faenas completamente distintas y valiosas, en donde el jóven Novillero Jesús Sosa puso banderillas, ayudó en las labores y tuvo turno para tentar una vaca con la que estuvo esforzado y dispuesto preparándose para su encerrona.
La primer vaca fue extraordinaria y en esta sucedió la magia, después de muchos años, casi 30, el matador Arturo Gilio, padre regresaba a esta casa donde vivió momentos gratos de amistad y torería con Don Ángel y pidió las tres, muleta en mano y con la venía de los sonrientes ganaderos bajó al ruedo y cuajó dos tandas sentidas y con sabor que remató extraordinariamente por la izquierda con un cambiado arrancando el fuerte Olé de los asistentes.
En el caballo oficio el varilarguero profesional Fermín Salinas y tras la tienta se compartió el pan y la plática en Hacienda Mazarraza.
Arturo Gilio Hamdam y Miguel López Lima Zamora vivieron una gran tarde donde se sintió con fuerza la presencia del extrañado patriarca de esta casa.