La plaza Rodolfo Gaona fue el escenario taurino más añejo del continente Americano, data de 1680, cede de este mano a mano de dinastías, parten plaza Diego Silveti mano a mano con Diego Sánchez, abre plaza el niño Alejandro Avelar, alumno de la academia taurina de Guadalajara, ejemplares de Guadiana.
En el primero de la tarde Silveti, esmerado cuidando las embestidas de toro “Charro” no 12 D’Guadiana, al que también cuido en varas, el astado débil no se prestó para el lucimiento, Silencio
En el segundo de la tarde que tocó en suerte a Diego Sánchez, el de Aguascalientes conecta con la afición, el de Guadiana se dejó meter mano, premiado con una oreja.
El primer espada en el segundo de su lote también lo cuidó en la suerte de varas, este ejemplar no. 38 de nombre “Pinocho” con 464 kg, lo bordó con la muleta por ambos pitones el de Guanajuato, Silveti conectó con el tendido, con el acero, estocada hasta los gavilanes para desorejar al de D’Guadiana.
En el cierra plaza Diego Sánchez, se gusta con el capote, con la muleta entregado y variado, fino con el acero para cortarle las dos orejas.
Al final del festejo los dos coletas Salieron a hombros ante el clamor de la afición Alteña.