El festival taurino celebrado en Cinco Villas dejó el corte de una oreja para el aspirante a novillero, Salvador Santoyo, y un fuerte trauma craneoencefálico al también becerrista Alejandro Moreno, quién sufrió un golpe que le conmocionó y terminó en el hospital Metropolitano donde por protocolo fue atendido para diversos estudios.
Este festival reunió a Miguel Ortas “Miguelete” quién abrió la tarde, mostró el oficio para escuchar las palmas.
Luigi Mercury se le complicó la existencia con un ejemplar de Montecristo quien le hizo guiñapos al destruir el astado las ropas. Después de esto ya no se confió, y pegó tremendo petardo con la espada.
Ramses Silva, un aficionado práctico, topó con un colorado de Pepe Garfías que fue suave y lo dejó recrearse para pegar al menos dos tandas con mucho sabor. Pinchó y dio una vuelta al ruedo.
Christopher Morales, tuvo momentos interesantes ante un ejemplar de Montecristo que por momentos lo dejó estar y después le cambió la lidia. y abrevió, silencio a su labor.
Alejandro Moreno a quien llaman “El Castelita “, trata de meter en la canasta al ejemplar que le pidió los argumentos, hasta que por pitón derecho lo tomó por las piernas y le pegó una maroma en donde cayó de cabeza y en el piso el burel volvió a hacer por él, golpeando con la mano izquierda la cabeza del niño quien desafortunadamente convulsionó.
En verdad la familia del becerrista de San Pedro Xalostoc, la pasó mal ya que fue una escena muy dura y cruel - considerando que los toros es lo quedan, sustos y golpes. Fue llevado a un hospital en donde recibió atención y descartar daños.
La tarde la cerró con Salvador Santoyo, quien tras una buena estocada influyó para el corte de la única oreja del festejo. Alumno del matador Alfredo Gómez “El Brillante”, Santoyo quien en algún momento más chico se hizo llamar “Padillita “ tuvo momentos lidiadores pudo resolver. Aisladamente templó uno que otro trazo; y sin duda tiene gusto y madera, aún que deberá aprender a entender mejor a los novillos para saber quedar mejor colocado entre pase y pase.
La plaza Cinco Villas registró casi un lleno ante la falta de toros en la capital del país.