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DESDE EL TENDIDO | 10/11/2017

Estaba en la redacción de noticieros de TV Azteca un lunes por la tarde. Preparaba algunos de los contenidos para el espacio denominado Hechos, cuando me informaron que tenía una llamada. Al atender escuché la voz de Efrén Acosta, varilarguero de confianza de Miguel Espinosa “Armillita  Chico”:

-El Matador quiere hablar con usted, me dijo. 

Su voz reflejaba inquietud y un dejo de tristeza. 

-Estamos en el hotel Fiesta Americana de Reforma. Lo veo en el lobby.

Acudí esa misma noche y al llegar Efrén me acompañó al salón que estaba en el primer piso: Ahí se encontraba Miguel. Estaba solo en  una mesa. Al llegar a su lado se levantó y nos dimos un abrazo.

El domingo previo había actuado en la Monumental México y el resultado fue poco favorable.

-Me han tratado de forma muy injusta, dijo el menor de la dinastía del Maestro “Armillita”.

-He sido siempre un profesional y dado lo mejor como torero y como persona y la manera como se comportó el público me ha dolido y mucho, subrayó Miguel. 

Los ojos se le rasaron de lágrimas y no pudo contener el llanto.

“Armillita” había sumado un sinfín de tardes exitosas con un toreo siempre caracterizado por la capacidad artística del diestro de Aguascalientes. Muchas faenas de enorme profundidad y con su sello personalísimo a través de toreo natural excepcional, estilo muy del gusto de la plaza de la colonia Nochebuena que lo encumbró como uno de sus toreros favoritos. Tardes triunfales, orejas, rabos, sin embargo, la etapa final tuvo contrastes muy fuertes para el Maestro aquicalidense.

-Apenas pisé el ruedo saliendo de cuadrillas y se me fueron encima, me dijo profundamente triste. Qué pasa, los toros no contribuyen o son a contra estilo. Pero el público no lo entiende .

Charlamos varias horas, con una profunda reflexión de lo que sería su futuro: decidió realizar una campaña de despedida y cerrar su brillantísima carrera con un festejo de despedida en la plaza Monumental de Aguascalientes.

La personalidad y rasgos de los toreros llegan a ser totalmente diferentes de los seres humanos comunes. Y en el caso de los artistas, su comportamiento es aún más sorprendente.

Ya sabemos la historia, los datos personales y curriculares del querido Miguel. También que la última fase de su existencia fue a contra corriente. Sin embargo y más que nunca puedo afirmar que es ya un inmortal de la Fiesta de toros universal y que supo lidiar con “el de negro” como lo hizo con la vida misma,aún a pesar de que la existencia tiene más cambios de lidia que los astados.

El sábado 4 de noviembre estuve con un grupo de aficionados y amigos a las afueras de la plaza Monumental de Aguascalientes y justo a un lado de la escultura dedicada a Miguel. 

Unas horas después dejó de existir físicamente para trascender en tiempo y forma. 

Gloria eterna, Maestro. Experiencia singular, única, verte torear, conocerte, tratarte y admirarte.

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