header
El Cáncer afianzó el toreo en Rafael Sandoval | 12/10/2017

Ser torero es una actividad de alto riesgo y salir sano de un ruedo es un triunfo en la vida de quien lo realiza. Ahora imagen ser torero, y que la vida le quiera ser arrebatada por ese toro llamado “CANCER” y viene la real lucha entre el amor a la vida y superar ese grave mal.

Esta palabras definen lo que en su momento vivió el matador mexiquense Rafael Sandoval quién tras haber tomado su alternativa en España aquel 12 de octubre de 1981, tuvo que hacer posteriormente la faena de más exposición al afrontar un cáncer al cual venció hace 35 años.

Rafael Sandoval se había convertido en el tercer torero mexicano en alcanzar la alternativa en aquellas tierras y eso siempre lo ha llenado de orgullo

“Vivo contento, tuve cáncer y lo superamos gracias a Dios y voy a celebrar el aniversario de la alternativa”.

Rafael Sandoval, es así que cada año celebra el estar vivo y lo hace toreando, para lo cual se meterá a la ganadería de la Joya para tentar un ejemplar para semental y torear un par de vacas que el ganadero José Antonio González ha dispuesto para la ocasión.

“Para mi es una gran satisfacción ver a los muchachos que se preparen y toreen. Además es un reto para mi ya que a mi edad es muy difícil competir con ellos, que torear muy sueltos y a un nivel muy alto y esto es un buen acicate para sentirse torero”, refiera el orgullo de Tlalnepantla, Estado de México.

EL LEGADO DEL TORO.

Fue el colombiano Pepe Cáceres y ante el testimonio de José Fuentes, con toros de la ganadería salmantina de Fraile Hermanos, como se anunciaba por aquel entonces, - hoy es “Valdefresno” que tomó la alternativa en Madrid ese 12 de octubre, día de la hispanidad con el toro “Rifeño”.

“El toro fue muy bueno, extraordinario, embistió bien y creo haber toreado igual, pero pinche y perdí todo lo hecho de mi faena”, señala Rafael Sandoval quién argumenta que el pinchar a los toros es el peor castigo que un torero puede tener.

“Pinchar los toros en México y en Madrid, es la muerte de los toreros y desgraciadamente los pinche”.

Aquella actuación madrileña había dejado eco en el mundillo del toro en la iberia, ya que un mexicano que venía haciendo una campaña regular, tenía buen ambiente siendo de la casa de Don Manuel Martínez Chopera, la casa que lo representaba.

Sin embargo aquella actuación le podía abrir las puertas de La plaza México, para confirmar su alternativa ese mismo año, y renunció a hacer la siguiente temporada del 82 en España, por venir a México con la ilusión de presentarse en la plaza más grande del Mundo, la Monumental de México.

“Me decían que me quedará en España, para iniciar la temporada muy temprano y el maestro Julio Aparicio con quién vivía en España, me decía que me quedará . Desgraciadamente la ilusión hizo que me regresara y por alguna circunstancia la persona que me apoderaba en México, no tuvo la capacidad de firmar un contrato para México y no la confirme en la temporada.”

Había llegado por esta fechas de octubre a país, esperando estar en noviembre en México, no pasó nada y se fue diluyendo el éxito.

“Se fue retrasando el viaje a España y surge el tema del cáncer y, ya no regrese y fue un gran error,  una lastima haber perdido esas oportunidades que repercuten en tu carrera”.

Rafael Sandoval ante ello afrontó con entereza el problema y tuvo que salirle al otro Toro, a ese que te puede arrebatar la vida.

“No me arrepiento porque disfrutó de la fiesta de los toros y me da gusto ver a los toreros, ir a las plazas, verlos triunfar, y cuando no te manejas bien se pierden muchas cosas.” Señala el matador en el retiro.

EL TORO Y LA VIDA

De esta forma aquel hombre aprendió a ver la fiesta del toro y la vida de otra forma, hasta lograr resultados como empresario e impulsador de toreros.

“La vida es una lucha permanente de superación y también hay que ser bondadoso y ser compartido con la felicidad y las oportunidades. Una de las satisfacciones más grandes es compartir lo que tiene, y dar lo que tiene – No lo que le sobra. Y a través de ver la vida de esa manera se te hace muy rica.”

Hoy el sufrimiento es otro y consiente del respetó a la vida el matador Sandoval se divierte y gusta con ello de estar dentro del ambiente.

“Yo voy a una plaza y quiero que todo salga bien y cuando le va mal a un torero, me siento mal porque sufro con ellos esa frustración, pero cuando un muchacho le coge la distancia a un novillo y triunfa, me siento agradecido con la vida de haber escogido esta profesión como parte de mi vida, y disfruto los triunfos de los toreros y los ganaderos y es una forma de vida mía y la Fiesta de los Toros, la llevó en el tueatano hasta que muera.” Concluye.

Comparte este contenido: