Sentir, Torear y Trasmitir.
Por Luis HERNANDEZ
Cuando el toreo se trae en la mente se superan tiempo, actividad o campo, tal y como le sucedió a Xavier Gallardo, al recibir la noticia de que estaba puesto en el cartel de la cuarta novillada de Temporada en la México el reciente domingo.
“Apenas el lunes 23 de este mes, es decir, siete días previos, me dan la noticia de que integraba el cartel con la novillada de El Nuevo Colmenar. Y yo que había dejado de torear un buen tiempo, me dije: pues a echar pa’delante y no hay más que salir a gustarse, a disfrutar, que lo torero lo traigo dentro”.
Y además de gene, sangre y apellido; Xavier es hijo de Cuauhtémoc Gallardo y primo de Luis; dos integrantes de la familia, al igual que sus tíos. Todos ellos toreros de Tepeapulco, Hidalgo.
El menor de la dinastía, entonces, se dijo: “En tan pocos días ya no hay tiempo para llenar la preparación, pero sí para mentalizarse y sacar todo lo aprendido, todo ello envuelto en los avíos y ternos de luces que prevalecen en los Gallardo”.
Xavier, al igual que en la México tuvo un afortunado debut en la plaza Arroyo al dejar buena impresión; tan fue así que Pepe, el empresario no dudo en repetirlo y darle más oportunidades, ante la serenidad y seriedad expuestas.
Esas son las cualidades de este joven novillero. Sereno en actitud, sin prisas ni presiones y con un reflejo torero en su desmpeño en el ruedo; poco sonriente, pero de firme matiz para dar rienda suelta a sus destellos, impactando al público en su debut de plaza grande.
Reservado, habla consigo mismo, en la profundidad de sus adentros, donde cabe el gusto elevado al placer de sentir, torear y trasmitir. A partir de ahora, al campo, activo y metido en el tiempo. Xavier Gallardo está en su momento; la repetición vendrá por si sola.