Coraza de Ricardo Frausto, Herido Acaricia Triunfo

Por Luis HERNANDEZ

Un espadazo en todo lo alto y de efecto fulminante dio al español Borja Jiménez la única oreja, cortada durante la tercera novillada de temporada en la plaza México. Fue el contraste de lo realizado en su primer ejemplar, al dejar el estoque enhebrado, esfumándose lo que hubiera sido triunfo completo en su debut.

¡Qué coraza de Ricardo Fraustro! herido en el muslo izquierdo enfrentó su lote y por segunda vez dejó gran ambiente: vuelta al ruedo y saludo desde el tercio. Y David Aguilar entre altibajos escuchó un aviso y dos más, respectivamente.

Los astados de Jorge María se han dejado echar mano, bajo lluvia y fuerte viento.

Fue el colofón a porfiar, pese a las complicaciones que ofreció el cierraplaza, pues Borja Jiménez estuvo aseado con el capote al instrumentar Verónicas ganando terreno. La tónica ambiental subió al tomar banderillas, en sesgo por dentro, cuarteo y sesgo hacia las afueras. La faena la tuvo que realizar en las tablas cuando se estaba refugiando el de Jorge María.

Pases largos aislados; los mejores, sobre mano izquierda, siempre ofreciéndose y sin renunciar al triunfo, aun colándose “Títere”. Y bajo un diluvio se perfiló con la espada para entrar por derecho y proyectar su entrega al dejarla en todo lo alto y como el efecto de muerte fue inmediato, el novillo rodó a sus pies y levantándose el público pañuelo en mano para demandar la oreja, por la notable ejecución en la suerte suprema.

Caso contrario. Frente al tercero de la tarde hubo faena, imponiéndose a la aspereza de “Complot”, luciendo más en los Derechazos que no encontraron eco en la espada, al enhebrarla en las carnes; pinchazo y entera, valerederos para salir al tercio.

La quietud de Ricardo Frausto asombra a unos dos mil espectadores. Desde el capote, parece manejar unicamente los brazos surgidos de un poste; y en el mismo tenor, la muleta. Alternó Cambiado y Arrucina en el inicio de faena, manteniéndose vertical al correrle la mano a un remiso.

Y fue en un Circurret como se le quedó el toro a media suerte y le infirió la cornada en el muslo izquierdo; torniquete con un corbatín y seguir la ilusión. Estatuarias Manoletinas y cuando todo estaba dispuesto para el triunfo, falló con la espada, pese a ello lo obligaron a dar la vuelta al ruedo.

La herida no mermó su ánimo para irse a los medios y recrearse en Chicuelinas, además de combinar en quite, con Tafayeras, al enfrentar al que hio quinto de la tarde. Y en el centro del ruedo, muletazos Cambiados, sin embargo Ricardo ha lucido más en los remates de Pecho que al ligar Derechazos, fueron templadamente lentísimos y, en un descuido, fue empalado aparatosamente. Ahora toreó sobre mano izquierda, agregando un par de Dosantinas, pero tres cuartos de espada, quedando suspendido en la suerte no fueron suficientes para alcanzar el triunfo y sí, una salida al tercio y el rumbo a la enfermería.

El toro del festejo se lo llevó David Aguilar, al abrir con “Copetón”, noble repetidor y con ritmo, tras el puyazo asentador de Pedro López. Banderilleó con lucimiento, pero la faena detonó altibajos al carecer de rumbo. Cinco viajes con la espada entonaron el aviso.

Y frente otro buen ejemplar, las prolongadas pausas de David desdibujaron la escena; otros cinco viajes desencadenaron en dos avisos.

Ya se dice en el medio: Las orejas se cortan con la espada; Borja Jiménez posee Tranquillo.