De Haro le Premia en la México

Por Luis HERNANDEZ

Manolo Olivares cobró el premio que le deparara el sorteo con actitud torera, al cortar la única oreja y apunto estuvo de obtener la segunda, de los de De Haro, en la apertura de la Temporada Novilleril de la plaza México.

David Aguilar escuchó un aviso y se retiró entre palmas: en tanto el venezolano Alejandro Chacón fue silenciado en su labor, al encontrarse con la otra cara del sorteo.

Un muñeco, en lámina, cornamenta y juego tuvo Olivares con el abreplaza. Cárdeno claro, capirote y apretado de cuerna, en el fueron surgiendo los chispazos, como aquella Rebolera en remate de quite, el Firmazo desdeñado para selllar la primera tanda de muleta, una Capetillina para redondear serie y en el toreo en redondo, cinco Derechazos y otros tantos Naturales, pero lo mejor, un certero espadazo fulminante, a cambio de la oreja.

Por ahí hubo algunas protestas por la premiación.

Ante el cuarto, más cuajado, también le sonrió la suerte a Olivares. Ajustado quite por Saltilleras y la continuidad para resolver, en ritmo, el fallar en su intento por banderillear en la suerte del Violín, y colocar al Relance el par en lo alto. El buen juego del De Haro encontró sus mejores momentos, por el lado derecho de la rica faena y la sincronía en Manoletinas, y cuando todo estaba puesto para redonder, falló la espada, quedándose el mérito en una salida al tercio.

Aguilar se topó con un hueso, serio, difícil y con peligro. Tanteos y algunos muletazos ganando intensión. Pinchazo, contraria y descabellos sellaron el aviso.

A Porta gayola recibió al quinto, agradable y apretado de cornamenta. Recreo en quite por Crinolinas, vistoso par al Violín en el segundo tercio y con la muleta no alcanzó a romper la noble embestida. Media perpendicular entre palmas.

Chacón, desde el sorteo, iba en contra. Embestida directa al cuerpo y con cara alta borronearon el panorama, resuelto de una entera delantera y tres golpes con el descabello.

El cierraplaza se le quedaba corto, por lo que su voluntad alcanzó para despacharlo en tres viajes con la espada y de nueva cuenta se le apagó el sonido de unos mil espectadores.

Suerte y buen aprovechamiento de Olivares en su segunda etapa como novillero.