Por Carlos Crivell
Sevilla, España.- Se programó una novillada en el día del Corpus. La afición más añeja recuerda carteles de tronío en esta fecha. Es decir, es un dato más que nos recuerda que, en algunas ocasiones, cualquier tiempo pasado fue mejor. Para colmo, la novillada con el hierro de Montealto no respondió a lo esperado. Tenían las hechuras para ser buenos, pero carecieron de raza y fuerzas. Así las cosas, con un palco premioso como aliado, la novillada fue de largo metraje y de pasajes de aburrimiento soberano.
El mexicano Sergio Flores, con alternativa anunciada, mató al sobrero que salió en primer lugar entre rachas de viento. El novillo cabeceó en exceso y Flores no arregló ninguno de sus problemas. Fue cogido en la tercera entrada al matar, por fortuna sin consecuencias.
El cuarto fue tan bonito como soso y reservón. Flores exhibió oficio sin poder sacar nada en claro, aunque algunos muletazos con la diestra tuvieron enjundia.
El extremeño Rafael Cerro fue un modelo de entrega toda la tarde. Toreó de rodillas y de pie, hizo quites diversos, se fue a portagayola en el quinto, puso de su parte todo lo posible para lograr el triunfo. El segundo fue muy flojo. En algunas tandas con la diestra expresó su buen concepto torero, pero el animal se rajó por completo. (continuar leyendo…)